lunes, 19 de diciembre de 2016

Tango Horacio Sanguinetti Argentina


Tango:

Muchas razones son coincidentes para considerar a Horacio Sanguinetti como una de las plumas que ayudaron a prestigiar la literatura del tango, especialmente en el tramo, justificadamente famoso, que ha quedado clavado en la historia del género como La Década del Cuarenta. A esa calificada e inolvidable hornada de músicos, compositores, autores e intérpretes, perteneció Horacio Sanguinetti. Por sensibilidad, por temperamento y por militancia generacional, trascendiendo cómodamente en ella a través de una fecunda producción —rica y notoria—, que si bien tiene algunos altibajos, está considerada y consagrada en su mayoría, por títulos que se han impuesto holgadamente al olvido. Del nivel e importancia tanguística de esta labor creativa es prueba contundente el hecho de que, a lo largo de toda la década, no hubo orquesta importante que no grabara alguna de sus obras. Todas, desde Aníbal Troilo a Juan D'Arienzo, desde Carlos Di Sarli a Ángel D'Agostino, desde Miguel Caló a Alfredo De Angelis, desde Osvaldo Pugliese a Rodolfo Biagi, pasando por Osmar Maderna, Julio De Caro, Lucio Demare, Antonio Rodio, en fin todas, incluyeron en sus repertorios los títulos más resonantes de este autor. Y tales fueron sus impactos, que muchas de esas composiciones llegaron al disco en forma simultánea, interpretadas por dos o más conjuntos. Volcó su inspiración en la canción popular por conducto de un lenguaje siempre pulcro y cuidado, en el cual, junto a no pocos giros auténticamente poéticos, hizo prevalecer su gran destreza de letrista. Es decir que conjugó, el arte con la artesanía. Y abordó generalmente, el gran tema del tango: el del amor, que trató con romántico vuelo en muchas situaciones diferentes. Es de hacer notar que en su copiosa producción hay otros temas recurrentes. El del mar, por ejemplo, sería uno: “Tristeza marina”, “El barco María”, “Con ella en el mar”, “Novia del mar”, etc. Además el tema de París, volvió a repetirse en muchos de sus tangos: “Viviane de París”, “Bohardilla”, “Ivón”, “Flor de lis”, “Arlette”, “La canción de mi tristeza”, etc. E introdujo en el tango el motivo oriental: “Gitana rusa”, “Oriente”, “En el Volga yo te espero”, etc. El clima afro-tamborilero fue tratado reiteradamente por Sanguinetti: “Alhucema”, “Liula la misteriosa”, “María Morena”, “El barrio del tambor”, “Macumba”, “Corazón de tambor”. Los que sí estuvieron ajenos en lo primordial de su producción fueron los temas camperos y el lunfardo. Como ya dejamos señalado, su sostenido aluvión creativo dejó numerosos títulos que fueron sucesos en el momento de su aparición y que aún siguen vigentes en la difusión, lo que los ha hecho acceder al conocimiento, al gusto y a la aprobación de nuevas generaciones de tangueros. No obstante, y ya en el terreno de tomar partido por algunas de sus obras, donde se define mejor su estilo, su técnica y su oficio, deberemos inclinarnos por “Nada”, “Los despojos”, “Moneda de Cobre”, “Tristeza marina” y “Arlette”. Muy poco se sabe sobre la vida de Horacio Sanguinetti. He rastreado descendientes muy difíciles de encontrar. Incluso los que aún perciben los derechos de autor en SADAIC, quienes nada me han aportado al respecto. Mi búsqueda de una fotografía, aunque más no fuera una, ha sido también infructuosa. En cuanto a sus obras quiero dejar aclarado que al hablar de las fechas de aparición de los títulos, lo haremos tomando el año de grabación de cada uno de los mismos. Es posible que algunas de aquellas obras hayan estado compuestas mucho tiempo antes. Hacia 1939 aparece el nombre de Horacio Sanguinetti en una bellísima canción serrana que grabó Ignacio Corsini, “Morocha triste”, con música del guitarrista Enrique Maciel: despacio la caravana, burritos bajan del cerro, detrás va la provinciana acompañada 'e su perro. A esa aislada aparición le sucede en 1940 una milonga, compuesta en colaboración con Edgardo Donato, “Porteña linda” y, en 1942, uno de sus primeros sucesos “Gitana rusa”, con música de Juan Sánchez Gorio. (Recomendamos leer la crónica de Julio Nudler La gitana judía) En 1943, irrumpe su nombre con fuerza, cantidad y calidad de títulos. Casi sin interrupción da a conocer: “Tristeza marina”, “Moneda de Cobre”, “Arlette”, “El barco María”, “Corazón de carbón”, “Palomita mía”, “El barrio del tambor” y “Aquellos besos”. El año 1944, marcará el momento mayúsculo de sus obras y de sus éxitos. Se estrena su mejor obra, o tal vez la más difundida: “Nada”, que alcanzaría con el correr del tiempo incontables grabaciones. Y sin solución de continuidad siguen: “Oriente”, “Bohardilla”, “Alhucema”, “Rosa celeste”, “Magnolia triste”, “Flor de lis”, “El lecherito”, “La gran aldea”, “Trotamundos”, “En el fondo del mar”. El siguiente año continúan los éxitos: “Discos de Gardel”, “Ivón”, “Paloma”, “Zapatos”, “Mis amores de ayer”, “Mañana no estarás”, “Nieve de amor”, “Hoy te quiero mucho más”. En 1946 quedan registradas “Viviane de París”, “Con ella en el mar”, “Noche de tangos”, “Historia de amor”, “Café” y “La canción de mi tristeza”. En 1947, aparece su memorable: “Los despojos” y también “Amiga”, “Era en otro Buenos Aires” y la milonga “Pueblera”. En 1948, “Milonga para Gardel” y posteriormente “Barro”, “Bailarina de tango”, “Viejo cochero” y el vals “Esmeralda”. Las obras enumeradas representan lo más significativo de su inmensa producción. Falleció en Montevideo, Uruguay. 

Tango Nora Bilous Argentina

Tango:

Es una de las intérpretes destacadas del momento. Su repertorio conjuga tangos clásicos con obras propias de muy buena factura. A partir del año 2003 a nuestros días, desfiló por los más importantes escenarios porteños. Por su historia, destacamos sus presentaciones en dos de ellos: los míticos Café Tortoni y Café de los Angelitos, este último desde el 2007. Su primer trabajo discográfico Tango - Encanto de Mujer (2004) apareció como su mejor tarjeta de presentación. Tanto la crítica especializada como el público reconocieron «a una cantante que excede las condiciones naturales con mucha técnica y una capacidad de interpretación encomiable». En diciembre de 2005, presentó su segundo trabajo discográfico Desde otro lado, también muy bien recibido por el público y donde comienza a desarrollar su veta de cantautora. Durante el 2007, produjo, grabó y editó su tercer disco, Presente, junto al pianista Juan Rivero, quien hizo la dirección y los arreglos. En esta obra, se afianzó como poeta, proponiendo unos versos luminosos y frescos, a través de una desinhibida y placentera interpretación. Su nuevo material gozó de buena crítica. En el texto adjunto al disco están expresadas las opiniones de Raúl Garello, Juanjo Domínguez y Armando Rolón. En diciembre de 2007, fue seleccionada junto a Juan Rivero, Dúo Bilous-Rivero, en el concurso de intérpretes para la Programación Cultural de los Bares Notables 2008, organizado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En la actualidad, está actuando en la Esquina de Homero Manzi, en Clásica y Moderna, en el Café Homero, entre otros locales tangueros.

Tango Fidel Martín Carrouche Argentina

Tango:

Cuando en una publicación semanal, a mediados del año 1957, Hugo Del Carril comenzó a relatar los pormenores de su vida artística, de inmediato recaló en los amigos del barrio que fueron sus primeros oyentes y fieles admiradores. Allí mencionó que, a uno de ellos, se le ocurrió proponerle dar serenatas, y así hicieron. La primera homenajeada fue una niña, con un vals titulado “Trovas [b]” compuesto por uno de los muchachos de apellido Spindola. Los otros eran los hermanos, Mario y Martín Carrouche, el pianista Emilio Castaing y, por supuesto, Carlos Cáceres primer seudónimo del que después fuera Hugo Del Carril. Junto a ellos sumaba como guitarrero otro vecino de apellido Larrieu. Una piecita en casa de los Carrouche, que estaba en la calle Santander y Rivera Indarte, en el barrio de Flores, los tenía horas tocando y cantando. Y llegó la idea expresada por Martín de formar un trío. Poco tiempo después, nació el Trío París compuesto por Podestá, Cáceres y Castaing. El debut fue en Radio del Pueblo con buena acogida a un repertorio internacional, pero nada de dinero. Después llegó un contrato para el Teatro Fémina, luego Comedia, era un teatro de revistas donde aparecían en escena de manera muy particular. A los tres los metían en un cofre de papel de varios colores y, a un acorde de la orquesta, se erguían rompiendo la envoltura para aparecer cantando rodeados de varias muchachas. De pronto fueron un cuarteto cuando se agregó Mario Carrouche, excelente cantor, pero el conjunto tuvo vida efímera porque a Martín se le presentó la oportunidad de alinearse en la Orquesta California, hawaiana la llamaban. Luego a este tipo de conjuntos se les denominó orquestas características porque interpretaban todos los ritmos. En esa formación cantó junto a las Hermanas Desmond, haciendo la rutina habitual de emisoras de radio, teatros y clubes. Aquel cuarteto volvió a ser trío y luego sólo una anécdota en el derrotero de Martín y de Hugo Del Carril. Desde 1935 y hasta comienzos del 40, revistó en el conjunto de Pedro Maffia. Radios, teatros, giras al interior del país hasta llegar a la zona patagónica y luego, el famoso Casino de Viña del Mar, en Chile, los recibe en el verano de 1938. De regreso al país continuó cantando en diversos escenarios. Es posible que tanto movimiento lo alejara de los estudios de grabación, pues fue en 1936 que registró una única placa, “Sombras porteñas”, vals de Sebastián Piana y Maffia con letra de Homero Manzi, que cantó también para el film homónimo dirigido por Daniel Tinayre y estrenado el 25 de febrero de ese año en el cine Ambassador. Entre otros, actuaron Maruja Gil Quesada, Francisco Petrone, Alberto Anchart y Mercedes Simone canta un tema. Luego, vendría su momento de gloria cuando fue convocado por Pedro Laurenz, con quien, en sólo cuatro meses, grabó cuatro temas. Debutó con “La vida es una milonga”, del bandoneonista Fernando Montoni y Rodolfo Sciammarella, el 5 de septiembre de 1941. Después, seguirían: “Quedate tranquilo”, registro del 2 de diciembre de 1941; “Flores del alma”, del 7 de enero de 1942 y, en la misma fecha, “Al verla pasar”. Como galán y cantando acompañado por guitarras, participó en una temporada teatral en la compañía de la comediante Leonor Rinaldi. Algunas presentaciones en diferentes radios dieron fin a su carrera, cuando recién contaba con 33 años de edad. Trabajó como empleado en un organismo del Estado, hasta su jubilación por razones de salud. Fue autor y compositor de varios tangos: “Calle de mis recuerdos”, “Tristezas” y “Sin esperanza [b]”, con Santos Lipesker; “Charlando” y “La cita”, con Juan Bautista Gatti; “Ronda del tango” y “Yo soy aquel porteño”.

domingo, 9 de octubre de 2016

Tango Luis Brighenti Argentina

Tango:

Nació en Buenos Aires, en el barrio de Villa Crespo. Su padre, Héctor, era músico. Luego de terminar sus estudios primarios, se empleó en la Droguería Americana donde permaneció por espacio de cuatro años. Con el dinero que ganaba fue pagando sus estudios de piano. Cuando comenzó a ejecutar algunas piezas, dejó su empleo y se largó solamente con la música. Comenzó como tantos en los cines de barrio, cuando aún carecía de los conocimientos necesarios, pero su atrevimiento se lo debía a un hecho anecdótico provocado por su padre, que era violinista de una sencilla orquesta. En una oportunidad, esta formación fue contratada para un concurso de resistencia de baile, en una quermés a beneficio. El pianista dio parte de enfermo sobre la hora y el padre de Luis se atrevió. Le enseñó algunos tonos y acompañamientos y así se largó su debut. Pero su falta de costumbre para tocar varias horas sin descanso y su corta edad lo fueron cansando. Alguien que estaba cerca suyo se dio cuenta y lo alentó a seguir, ofreciéndole dinero, un peso. Sacó fuerzas para un rato más y, nuevamente, otro peso y otro, hasta terminar aquella extraña función artística. En 1927, fue pianista en la orquesta de Ricardo Brignolo, pasando luego por varias otras: la de Ángel Ramos, la de Carlos Tirigal, la de Ernesto de la Cruz y la de Miguel Caló, con quien estuvo cuatro años. En 1933, formó su propia orquesta con la que debutó en Radio Mayo, también pasó por otras emisoras. Durante una temporada su vocalista fue el músico y cantor Virginio Gobbi, hermano de Alfredo. Como compositor su obra para recordar fue “Ensueños”, un tango de hermosa melodía, que si bien tiene letra de Enrique Cadícamo, preferentemente ha sido interpretado en forma instrumental. Otros títulos suyos son: “Quimera de amor”, “De mil amores [b]”, “Milonga porteña” (en colaboración con Miguel Caló) y “Rosas blancas”, con letras de Mario César Gomila; “Aquel fulgor”, “Dejame” y “Y estás en mí”, letras de Enrique Cadícamo; “Campanita de oración” y “Pesadilla”, con letra de Armando Tagini. En 1947, se retiró de la actividad musical para dedicarse al comercio. Instaló una librería en el barrio de Belgrano, exactamente en la calle 11 de septiembre 4650. Extraído de la revista Córdoba Tango, Nº 6.

Tango Domingo Cuestas Argentina

Tango:

Nació en el barrio de San Cristóbal de la ciudad de Buenos Aires. Inició sus estudios en el conservatorio que habían creado Pedro Maffia y Sebastián Piana. De 1926 datan sus primeras actuaciones en un cine de la calle Pasteur y en el Radium. Toma contacto con Miguel Caló, a quien conocía desde la escuela primaria. Ellos Junto a Raúl Kaplún, Luis Brighenti y Roberto Maida se presentan en el Cine Astral (luego teatro) ubicado en calle Corrientes 1639, en 1928, y al año siguiente en el Cine Regio. En 1930 junto a Caló parten a Estados Unidos para integrarse a la orquesta de Osvaldo Fresedo, en el cabaret Moscú. A fin de año, de regreso en Buenos Aires se recompone el sexteto de Caló. En 1932, entre otros trabajos lo encuentra ensayando en el Teatro Maipo la comedia musical Fantasía pampeana, junto a Libertad Lamarque, Alberto Anchart, Severo Fernández y Alicia Vignoli, entre otros. Hasta 1935 continúa como segundo bandoneón de Caló y también arreglador. A continuación pasa a las filas de una orquesta formada por el conductor y animador radial Carlos Ginés. Luego, hasta 1949, pasa por los conjuntos de Rodolfo Biagi y, en 1950, por las orquestas de Edgardo Donato, Juan Polito, Héctor Stamponi, entre otras. En 1958 se incorpora a la de Juan Canaro y parten a México. Es un elenco con músicos y bailarines. También participan: Alfredo Attadia, Roberto Arrieta, Susy Leiva y Juan Carlos Copes. Domingo decide permanecer en ese país fijando allí su residencia. Su labor casi exclusiva fue acompañar a la actividad de Libertad Lamarque en sus numerosas giras por Centroamérica. Un ataque cardíaco pone fin a su vida el 9 de octubre de 1968.

Tango Agustín Cornejo Argentina

Tango:

Desde su San Juan natal, donde aprendió las primeras canciones junto al famoso Saúl Salinas, llegó por 1925 a Buenos Aires actuando en las radios de aquella época. Al año siguiente, 1926, formó dúo con otro sanjuanino. Miguel Cáceres, y emprendió una gira por América con la compañía teatral de Camila Quiroga, pero al llegar a Bogotá se separan de ella y se van a Nueva York contratados por la Brünswick para grabar discos en esa marca. Allí intervino junto a Gardel en varias de sus películas como actor, guitarrista y cantor, y con Miguel Cáceres, Gregorio Ayala, Carlos Spaventa y Carlos Gianotti; artistas argentinos que andaban por el país de los rascacielos tratando de divulgar nuestro folklore, acompañaron a nuestro máximo cantor en las grabaciones de “Criollita, decí que sí” y “Caminito soleado” en guitarras y la colaboración de Alberto Castellanos en piano. Recordando su vida artística, sus giras y Gardel, dijo: «En 1926 Gardel se iba afuera del país y una tarde de llovizna lo encontré por Florida y me dijo: «Me iré a Europa, y le contesté: «Yo me voy con Camila Quiroga, a lo mejor nos encontramos por ahí». «Así fue que cuando llegó a Nueva York para hacer cine, me invitaron para la cena en la noche de su llegada; no pude ir por mi trabajo pero al otro día me invitaron otra vez al hotel Ausonia a dos cuadras de donde yo vivía; fui y después de ese gustazo, empezamos a cantar. Lo primero que cantó Carlos fue “Cobardía”, “Si se salva el pibe” luego y para terminar “Hopa hopa hopa”. «Despues canté yo y lo hice con “Nostalgias [c]”, una canción mía; “Corazones partidos”, cueca de Salinas; y a pedido de alguien de la rueda “Mano a mano”, con el permiso del autor allá presente. Así terminó esa fiesta. «Cuando hacía sus películas tropezaba con el inconveniente de la falta de sus guitarristas que conocían su estilo y por eso me hizo llamar diciéndome: «—Che Cornejo, tenés que hacerme la gauchada con los otros muchachos» (los otros eran Cáceres, Spaventa, Ayala y Gianotti). Y así fue que lo acompañamos en las películas y en discos, tocando Castellanos de contrabando el piano antes de venirse. «Cuando Gardel nos pidió si podíamos hacer un malambo (aquí la anécdota) me vestí e iba hacia él y de unos seis o siete metros me miró de arriba a abajo diciéndome en tono gangoso: «—¡Oiga amigo Cornejo...! ¿No me lo ha visto a Don Juan Juenja?», contestándole no muy lerdo: «¡Sí! Lo dejé haciendo un menjunje...», en el mismo tono y señalando hacia atrás con el pulgar. «Conversando con él en Nueva York, me dijo que iba a grabarme “Los cariñitos” en Buenos Aires, antes de partir, pero se lo había adjudicado un audaz gallego y por esa causa no lo grabó: «No te grabé “Los cariñitos” porque decían que era de un tal Molina y Barbieri decía que era tuyo. Así, para no andar con líos decidí que no», me dijo». Además de esa canción, compuso en 1926 las cuecas “Prenda querida” y “Jazmines sanjuaninos” que fueron grabados por el dúo Ruiz-Acuña y numerosas canciones criollas hechas en Norteamérica, de las cuales “Chinita [b]” y “Qué importa [d]” las canta en la cinta El tango en Broadway, interpretada por Carlos Gardel, Trini Ramos, Blanca Vischer, Vicente Padula, Jaime Deveza, Agustín Cornejo, Carlos Spaventa, etc., sobre argumento de Alfredo Le Pera, bajo dirección de Louis Gasnier, con músicas de Gardel y Tucci, filmada en Long Island, Nueva York, en 1934. Además de Brünswick, grabó en Victor y Columbia. Agustín Cornejo nació en San Juan el 28 de agosto de 1899 y falleció en San Justo (provincia de Buenos Aires) el 9 de octubre de 1965.